Fotos de Iglesias de Palencia
Fotos y vídeos realizados en diciembre del 2014
Catedral de San Antolín
La Catedral Basílica de San Antolín, llamada popularmente La bella desconocida, es una iglesia de grandes proporciones: 130 m de longitud, con una anchura de 50 m en el crucero. Está dedicada a san Antolín mártir, patrono de Palencia, parte de cuyas reliquias conservan en el interior.
La construcción comenzó en el siglo XIV. Fue el primer monumento de la ciudad, declarado como Monumento Nacional. El exterior es de estilo gótico y la torre fue de carácter militar en el pasado y tras cumplir esa función, se le añadieron pináculos y espadaña como única decoración gótica.
Altar Mayor
El retablo del altar Mayor es obra de Pedro de Guadalupe, asentado en 1522, y en su decoración intervinieron algunos de los más célebres artistas del momento, como Alejo de Vahía, Felipe Vigarny y su taller, y el Juan de Valmaseda, con pintura de Juan de Flandes. En el siglo XVII añadió el sagrario, y la talla de San Antolín, obra del imaginero Gregorio Fernández.
Capillas – Interior de La Catedral
El interior de la Catedral es de estilo gótico florido con variantes flamígeras, así como decoraciones renacentistas, platerescas y barrocas, estas últimas patentes en la gran cantidad de retablos, cuadros y tallas en sus muros. Contiene veinte capillas de gran interés artístico e histórico.
Coro
La gran sillería del coro, encargo del obispo Sancho de Rojas, fue tallada en nogal en la primera mitad del siglo XV por los maestros Centellas y Juan de Lille, y reformada por Pedro de Guadalupe en 1519.
La reja que la cierra es obra maestra manierista de Gaspar Rodríguez de Segovia, de 1555-70, con los escudos de los obispos Lagasca y Cabeza de vaca.
Del primer órgano se conservan hoy la caja, una obra barroca del arquitecto Santiago Carnicero, con multitud de cabezas de ángeles y otra serie de menudas figurillas y los tubos de fachada; fue reemplazado en 1925 por otro nuevo de estética postromántica, electroneumático, de Amezúa y Cía.
Cripta de San Antolín
La Cripta de San Antolín, tiene su origen de una construcción paleocristiana y se levantó sobre una antigua edificación romana. Actualmente se puede diferenciar dos áreas: la más oriental, La visigótica del siglo VII, cubierta con bóveda de cañón de medio punto, rematada por un ábside con columnas romanas.
La otra área es la prerrománica del siglo XI, de planta rectangular de nave única, 17 m de largo por 7 m de ancho, de cuatro tramos, cubierta con bóveda de cañón, sostenida por arcos fajones apoyados en gruesos sillares que hacen de pilastras en los muros laterales, rematada por el tramo recto del Presbiterio y el abside.
Constituye un ejemplo del prerrománico castellano. Antolín de Pamiers, un mártir visigodo de los siglos V al VI, se venera como santo, en los templos católicos y ortodoxos. Se cree que fue enterrado en este lugar.
El Claustro
El Claustro esta situado en la fachada sur y adosado a la nave lateral de la epístola. Ocupa cinco tramos, que abarca desde el crucero hasta los pies de la Catedral. Es de forma cuadrada y su construcción fue entre 1506 y 1516 en estilo renacentista.
La Sala capitular es un espacio de dos tramos de altas bóvedas de crucería combadas, iluminada por tres ventanales. Consta que trabajó Juan Gil de Hontañón en la primera década del siglo XVI.
Tapices de la Catedral
La Catedral conserva una excepcional colección de doce tapices realizados en Bruselas en el siglo XVI, de los 29 con que llegó a contar. Tres con la historia de Abraham que se exponen en la Capilla mayor. Destacan los donados por el obispo Juan Rodríguez Fonseca: los cuatro que recubren la antigua sala Capitular, con temas del viejo y nuevo testamento, y los cuatro de “la salve”.
Otros tapices pertenecieron al Doctor Arroyo, canónigo de esta ciudad y magistral de Valladolid. Proceden de los talleres de Bruselas y de los de Marche-Crétif, que era el tapicero del rey Francisco I de Francia.
Museo Catedralicio
El Museo Catedralicio se encuentra instalado en el antiguo Palacio del Obispo, donde se conservan obras procedentes de la propia catedral. Las obras se ubican entre el claustro, la sala capitular y otras dependencias.
– El Martirio de san Sebastián, de El Greco, una de sus pinturas más destacadas y obra maestra de la catedral.
– Díptico del Calvario y la Piedad, excelente pintura de Pedro Berruguete.
– Los Desposorios de Santa Catalina, gran cuadro de altar obra de Mateo Cerezo, siglo XVII.
– Relicario de san Antolín, en plata, con la imagen del santo, obra del siglo XVIII.
– Custodia procesional en plata, renacentista, obra de Juan de Benavente, 1585.
Escultura – Museo Catedralicio
– Relieve del Descendimiento, de Felipe Vigarny, que lo esculpió para el retablo mayor, aunque nunca fue colocado.
– Escultura de Santa Ana Triple, obra maestra de Alejo de Vahía, de hacia 1510.
Monasterio de Santa Clara
El Monasterio de Santa Clara o Monasterio de las Claras, es un edificio religioso construido en estilo gótico entre los siglos XIV y XV. La parte conventual sigue estando habitada por una comunidad de monjas Clarisas y la iglesia está abierta al culto. El monasterio basa su fama en la imagen devocional del Santísimo Cristo de las Claras, una figura yacente cuya acusada expresividad ha dado pábulo a una literatura de leyendas y milagros.
Iglesia de San Lázaro
La Iglesia de San Lázaro es un templo parroquial construido desde el siglo XIV en diversas etapas evolutivas del arte gótico. La tradición cuenta que en este lugar hubo un inmueble fundado por el Cid Campeador en 1076 que funcionaba como hospital de peregrinos y leprosos, tal como recuerda una inscripción sobre la puerta.
A principios del siglo XVI, la iglesia se hallaba en estado ruinoso y fue enteramente reconstruida por don Sancho de Castilla, señor de Palencia, quien dispuso la instalación de su mausoleo familiar. Después pasó a manos de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y posteriormente comenzó a celebrar culto regular como parroquia hasta nuestros días.
El retablo renacentista del altar mayor que puede contemplarse hoy, procede de la iglesia del pueblo vallisoletano de Tordehumos. La monumental mazonería, dorada y policromada, fue ejecutada en la primera mitad del siglo XVI por Manuel Álvarez; en su predela, sus cinco calles, sus tres cuerpos y el ático se distribuyen diecinueve conjuntos escultóricos de bulto redondo, la mayoría de los cuales se vinculan a las escuelas de Alonso Berruguete y Juan de Valmaseda. El espacio central, en la intersección de la calle principal y el segundo cuerpo, está ocupado por un cuadro moderno, Emaús, obra del pintor palentino Antonio Guzmán Capel; en la parte inferior de esta calle central, la escultura del titular de la iglesia, san Lázaro.
Iglesias de Palencia
Pueden ver el exterior de: La Capilla de Nuestra Señora de la Soledad, Iglesia de la Compañía o Nuestra Señora de la Calle, Iglesia Convento de San Bernardo.











